En Tiny Makers sabemos que el momento de la comida es mucho más que una pausa en el juego. Ya sea compartiendo la merienda en nuestros talleres o el almuerzo en la colonia, sentarse a la mesa es un acto educativo y de convivencia. Es el espacio donde aprendemos hábitos, respetamos la diversidad y disfrutamos de un tiempo en común.
Para que cada encuentro sea seguro, saludable y, sobre todo, agradable, nos guiamos por principios que transforman el hábito de comer en un aprendizaje para la vida, tal como lo detallamos en nuestra visión sobre por qué cuidamos las infancias.
Nuestros pilares para una convivencia saludable
No lo vemos como una lista de prohibiciones, sino como acuerdos que cuidan a cada peque:
Respeto a la diversidad alimentaria: Contemplamos alergias, intolerancias y elecciones familiares. La mesa de Tiny Makers es un lugar seguro para todos.
Promoción de hábitos: Fomentamos el consumo de opciones nutritivas, algo que también exploramos en nuestras ideas de snacks saludables para el verano.
Cuidado del entorno y autonomía: Alentamos a los chicos a servirse, ordenar su lugar y responsabilizarse de sus pertenencias. Aprender a limpiar la mesa es tan importante como cualquier otra actividad creativa.
Valoración sin juicios: Nunca se juzga lo que cada niño trae en su vianda. Cada familia tiene su historia y cada alimento tiene su valor.
La comida en las Colonias: Seguridad y rutinas
Durante la colonia, los momentos de comida son parte esencial de la rutina diaria. Adaptamos los horarios a las necesidades de cada grupo de edad, creando espacios sin apuro.
Contamos con protocolos estrictos ante alergias e intolerancias, un aspecto fundamental de esto es Tiny Makers. Nuestro equipo está capacitado para supervisar y actuar con rapidez, garantizando que el almuerzo sea un momento de relax para los chicos y de tranquilidad para los padres. Incluso para aquellos que transitan desafíos específicos, contamos con propuestas como nuestro taller de cocina para peques selectivos.
El ritual del encuentro y la comunidad
En nuestros espacios, la comida es el gran momento del diálogo. Es el puente donde los chicos bajan las revoluciones para contar lo que hicieron en el día y escuchar a los demás. Estas experiencias se extienden a nuestras animaciones infantiles y narraciones o eventos, donde el respeto y la confianza son la base de todo.
La mirada de Pipi sobre la alimentación 💛
“Siempre digo que la mesa es también un taller. Ahí se aprende a esperar, a compartir, a valorar lo que cada uno trae. Para mí, que los chicos merienden juntos es tan educativo como pintar o inventar historias. Es parte del cuidado integral que ofrecemos en Tiny Makers hace diez años.”

